DE MESERO AL ARCO DE EMELEC: LA HISTORIA DE MARIO VALERO
EXCLUSIVA
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Xavier Rodríguez
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11-Sep-2026 08:04:28
Mario Valero, portero de Emelec, fue el invitado de PRIMERA LÍNEA CON GUTI, programa de ECUAGOL, donde repasó su presente en el cuadro eléctrico y abrió las puertas a aspectos personales de una carrera marcada por el sacrificio.
El guardameta habló de la oportunidad que recibió en el arco azul, el respaldo de los hinchas, la influencia de sus padres, el momento más complicado de su trayectoria, Ezequiel Medrán, Jorge Célico, Pedro Ortiz y su situación contractual con Emelec.
¿Qué momento estás viviendo? ¿Cómo estás asimilando todo?
“Uno trabaja para estos momentos, para estar a la altura de lo que requiere defender el arco de Emelec. Y mediáticamente pues lo tomo con mucha calma. Entre cosas personales, conversaba con mi pareja y me decía que hay muchos jóvenes que me gritan, me siguen, me escriben por redes y entiendo que mi trabajo, la forma de ser mía y llevar inspira a esos muchachos. Entonces, lo llevo de una manera muy, muy tranquila.
Obviamente, siempre he dicho, lo más importante ahora es el club y que este buen momento sea una suma más para lo que estamos buscando como grupo”.
¿Cómo eres como persona? ¿Eres tranquilo, perfil bajo, así como te demuestras o quizá eres distinto?
“Bueno, en confianza obviamente me gusta molestar, reír, pero trato de mantenerme perfil bajo”.
¿Cómo eres en el camerino?
“Con mis compañeros de confianza, un poquito más de joda con ellos y que río por ahí uno que otro apodo”.
¿Cómo te dicen?
“No, no, hasta ahora no me han puesto un apodo”.
¿Nunca has tenido un apodo determinado durante tu carrera?
“En otros equipos, obviamente, por mi profesión, ‘La Muralla’. La Muralla, sí, pero así de joda de compañeros, no, no, no me han puesto ninguno hasta ahora”.
¿Cómo está el grupo después de todo lo que ha pasado Emelec?
“Definitivamente el grupo se respira, que la verdad que estar peleando un hexagonal de descenso no habla nada bien de lo que busca el grupo, de lo que buscan los jugadores y, en este caso, el club.
Todos sabemos que Emelec es un club grande y que tal vez no es común lo que está pasando hoy con el club, que estamos peleando por una Sudamericana. Siempre es un club que busca Libertadores, estar peleando los puestos de delante, pero hemos aceptado esta situación con toda la verdad de lo que es, todo lo que se viene arrastrando de años pasados y hoy por hoy el grupo está muy unido, muy, muy enfocado en lo que es ahora ir por ese cupo de Sudamericana y empezar a pisar firme en lo que es el campeonato para lo que venga.
Entonces, nosotros como grupo, la verdad podemos respirar. Se vivieron unos 10, 12 días, creo que fue, de partidos reimportantes, de partidos de suma dificultad y hoy por hoy no se puede decir que estamos relajados porque tenemos el objetivo de ir por el cupo de copa, pero sí se respira con más calma.
También la gente, es increíble lo que metieron el lunes. Un montón de gente. Entonces, poco a poco, sin volvernos locos, vamos fomentando las bases para lo que quiere el club”.
¿Tu mamá es la que te mantiene en la línea recta?
“Sí, mi madre, mi padre siempre. Me tienen como que: ‘Enfócate en lo que estás haciendo. Ni mucho ni poco’. Mantente sereno, tranquilo, porque definitivamente este momento que estoy viviendo se lo atribuyo a los sacrificios, al trabajo diario, al cuidado personal, a muchas cosas que pasa un deportista y la facilidad de que rendí cuando lo necesitó el equipo. Entonces, eso te da una tranquilidad de saber de que estás para momentos”.
¿Crees que estás en el momento más top de tu carrera?
“No sabría decirte porque por lo menos en lo personal quiero ir por más”.
Pero de lo que has vivido durante toda tu carrera, ¿crees que este es el mejor momento?
“Sí, llego en un momento que tengo la madurez futbolística más que nada. Y, a ver, cuando yo debuté ahora con Emelec, no voy a mentir y decir: ‘No, yo estaba...’. Volví a sentir como un poco de nervio, como de ansiedad en el estadio y eso es bueno porque eso quiere decir que me la estoy viviendo, estoy disfrutando el momento.
Entonces, para mí llego en un momento muy óptimo, muy maduro, en el que puedo brindarle mucho más a Emelec y estoy trabajando para ello, para que se alargue lo que más se pueda, se alargue la buena racha, los buenos resultados y la verdad que estoy recontento conmigo mismo, más que nada porque me pude demostrar de que soy capaz y estoy capacitado para estar en un equipo grande como Emelec”.
¿Qué tan importantes fueron tus padres para tu desarrollo personal y profesional?
“En lo personal son los que me han inculcado los valores que tengo hoy por hoy como hombre: el respeto, la humildad y lo que más han hecho es el trabajo duro, que uno tiene que trabajar sin importar lo que pase, como esté, trabaja, trabaja, trabaja, que en su momento vendrán los resultados.
Entonces, lo que hoy yo vivo también es parte por ellos, porque yo me acuerdo desde chiquito en las inferiores ellos viajaban, iban a todos lados donde sea, todos los sacrificios para poder acompañarme, para no hacerme sentir solo.
Ahora ya de grande, obviamente ya están en Quito tranquilos, ya son más grandes, pero ellos estuvieron presentes en todo esto que vivo. Entonces yo siempre le agradezco mucho a Dios y a mis padres por todo lo que me pasa, tanto lo bueno como lo malo, porque para mí es un pilar fundamental”.
Luego del primer partido que disputaste este año, ¿quién fue la primera persona que llamaste?
“A mi mamá y a mi papá los llamé. Estábamos en el auto y parqué”.
¿Te pusiste a llorar?
“Llorar, porque no es fácil. O sea, yo he pasado por muchos, muchos episodios en que para cualquier otra persona hubiera sido fácil renunciar, como: ‘Aquí queda esta huevada, voy, me dedico a hacer otra cosa’, ¿no?
Ellos siempre me mantuvieron con: ‘Dale, tú puedes, va a llegar, va a llegar’. Y entonces para mí cuando debuté fue con Emelec.
No hace mucho conversaba con una amistad que tengo y me acordó de algo que estábamos hablando, que son más de 12, 13 años. Me dijo: ‘¿Te acuerdas cuando me dijiste que una vez vas a tapar en Emelec?’. Lo había vaticinado, pero hace 12 años. Cosa que dije: ‘Es verdad’. Y hoy lo estoy cumpliendo y tal vez en ese momento ni para mí era una posibilidad lejana y hoy estarlo viviendo es una locura”.
¿Qué tan importantes son los referentes para el grupo?
“Los referentes, la verdad que aportan demasiado. Yo como lo manifesté, que Legui, buena racha, es un tipo que siempre va para adelante, que esos líderes que por más que todo esté mal buscan enfocarse en lo positivo.
Entonces, eso es lo que transmite tanto Legui, León. Son los que siempre están empujando al grupo a dar más y no es fácil, no es fácil llevar un camerino como el de Emelec, pero los muchachos, la verdad, Legui y León, los capitanes, lo han hecho de maravilla”.
¿En la cancha qué tanto hablas con ellos durante el partido?
“Ahí sí no soy tan calmado. Ahí sí ya te transformas, tal y cual, pero ese es el folclore del fútbol, ¿no? Por ahí una puteada, van a putear, viene, pero es el folclore, ¿no? Es lo que pasa en la cancha.
Pero bien, bien, hay buena comunicación. Creo que hemos mejorado muchísimo. Ha subido bastante el nivel defensivo en estos últimos partidos y la verdad que yo me siento, me encuentro muy tranquilo con ellos dos adelante porque también te brindan esa experiencia que tienen y eso te da confianza y eso ayuda muchísimo”.
De los entrenadores que has tenido durante tu carrera, ¿hay alguno que te haya marcado especialmente?
“Bueno, yo siempre lo he dicho. A mí la persona que me marcó fue el profe Jorge Célico. Él fue el que vio en mí las posibilidades, la capacidad y él fue el artífice de que hoy yo esté aquí. Fue el que me llamó y me hizo venir a Emelec, me abrió las puertas al club.
Entonces, para mí Jorge Célico, diría, es como mi papá en el fútbol. Es la persona que vio en mí el potencial y me abrió, me hizo firmar mi primer contrato profesional en Católica y vio en mí lo que hoy estoy logrando”.
¿Cómo ha caído Ezequiel Medrán en el grupo?
“A ver, el profe la verdad que lo primero que hizo fue llegarle al jugador, hacernos entender de que esto que logramos reciente de entrar a una pelea en cuadrangular estaba en nuestras manos, de devolvernos esa confianza.
Él tiene un muy buen manejo de camerín, una persona muy, muy seria, que le gusta la intensidad y lo más importante para mí de todo es que para él todos son importantes. Para él no hay ni titulares ni suplentes.
Y eso fue lo que se demostró el partido con Libertad, que el equipo venía luchando, luchando y no encontrábamos los caminos, entraron los recambios, lo empatamos y refrescó. Entonces, y el siguiente partido de titulares, se ganaron la titularidad en la cancha.
Eso respeta el jugador. Respeta mucho ese tipo de acciones de los técnicos, que valoren el rendimiento que dan en cada partido los jugadores y que lo valoran poniéndolo en la cancha de titular. Eso habla muy bien del técnico.
Obviamente todos los jugadores quieren jugar y todo, o sea, todo el mundo quiere estar ahí, pero si tú ves que tu compañero lo está haciendo de excelente manera o hizo un recambio, entonces tú respetas eso porque él también está trabajando para esa oportunidad. Entonces, el profe ha sabido manejar muy bien eso y de verdad que muy bien”.
¿Crees que si Medrán llegaba un par de meses antes quizá Emelec se metía en el hexagonal principal?
“Yo no soy de los que piensen el qué hubiera sido, porque eso es mentira. Yo lo que creo que por ahí, con la idea que él vino de convencernos, nos hubiera servido mucho antes el darnos cuenta de que estaba en nuestras manos estas posibilidades tan importantes que hemos conseguido, definitivamente.
Pero de ahí en el qué hubiera sido o el qué hubiera pasado, eso no existe porque no es una verdad, no es una realidad. Entonces yo creo que llegó cuando tenía que llegar”.
¿Qué te dice la gente cuando te acercas a las gradas?
“Me apoyan, me gritan. Es curioso porque siempre la Pío Montúfar es la que queda atrás. Me gritan los niñitos: ‘Valero, Valero, un saludo’.
Yo, a ver, mucha gente le gustará, a otros no. Yo soy de los que piensa que si una persona va un lunes, seis de la noche, sale de su trabajo, va al estadio a alentarte, apoyarte, no te quita nada darle un saludo o regalarle una foto.
La otra vez me pedían la camiseta, me quedo sin sueldo y quisiera, seguro quisiera poder darle a todos, pero no se puede. Pero lo que sí puedes dar es un minutito. A veces uno está en el teléfono un minutito, pues ese minutito aprovechar para un niño, un mensaje, que te vean, porque eso llena.
Eso te hace entender de que no solo los jugadores están comprometidos, no solo la directiva, sino todo lo que es Emelec está comprometido, desde la entrada, desde el jardinero.
Entonces yo suelo siempre brindar un minutito porque a la final es un espectáculo, ellos pagan por eso y, no sé, yo de chiquito también iba a los estadios”.
Tú también fuiste ese niño.
“Claro, exacto. Entonces me hubiera gustado, no sé, que se acerque un jugador y una foto o que me dé un saludo”.
¿Quién era tu ídolo de pequeño?
“Yo lo veía a Pancho. Yo iba, mi mamá me llevaba al estadio de Liga y yo lo veía”.
¿Y a nivel internacional?
“A mí siempre me gustó Neuer. Creo que es el portero que revolucionó la posición. O sea, yo me acuerdo que antes era con que el arquero sea alto y tape, suficiente. Loco, juega, sale del campo, juega bien con los pies, o sea, completo. Y él puso como las pautas para lo que se requiere hoy en el arco moderno”.
¿Con quién concentras generalmente?
“Con Valverde, con el Gatito”.
¿Cómo ha llegado Valverde al grupo?
“Ha llegado bien. Nos molestamos. Es una gran persona”.
¿Lo conocías de antes?
“Recién ahora. Lo he saludado cuando nos hemos enfrentado, pero no compartir. Y comparto y el loco es re bien”.
¿Qué hacen durante las concentraciones?
“Vemos cosas de fútbol, de jugar Play no somos. Estamos conversando historias de qué me pasó, ‘no, me pasó esto con mi señora’, que ji, ji, ‘¿cómo vas a decir esto?’, cosas así. Pero es una gran persona, es un tipazo”.
¿Qué significa compartir con exfiguras de Emelec que ahora están cerca del equipo?
“Qué chévere, qué chévere que estén ahí en lugar del campo. Igual son personas que hacen las cosas con pasión y eso se nota. Y cuando tú haces tu trabajo con pasión, eso se contagia. Entonces, ellos de estar ahí, todo eso suma para más”.
¿Cuál fue el momento más duro de tu carrera?
“Uf. Tengo algunos, pero creo que fue cuando yo vine a Guayaquil por primera vez en época de pandemia. Había un equipo de Serie B, el Atlético Porteño.
Nos dejaron de pagar y me sacaron del arriendo y tuve que alquilar una piecita, una habitación como que era 30 dólares mensuales. Colchón al piso, almohada de ropa. Duro.
Y ahí era difícil porque me tocó hacer de mesero para poder comer algo. Y lo poco que tenía era para los pasajes. Se entrenaba en el Fedenador. Entonces era eso: comprabas comida o el pasaje para ir a entrenar.
Complicado. Fue uno de los momentos que dije: ‘No puede ser’. Y obviamente este proceso me ayudó mucho mentalmente y no voy a decir que soy de escasos recursos, pero mis padres permitieron que yo pase por este proceso difícil.
Y eso hizo que crezca la resiliencia y no importa lo que pase, siempre va a haber un mañana. Y eso creo que fue uno de los momentos más que yo dije: ‘Hasta aquí’”.
Ahora que estás viviendo momentos gratos, ¿te acuerdas de aquello para mantenerte humilde?
“Sí. Yo hace dos meses regresé al cuartito”.
¿Regresaste al cuarto donde vivías?
“Al cuartito. Y me quedé ahí observando. O sea, yo me hablo mucho a mí mismo y: ‘Lo lograste, cabrón. O sea, en verdad lo lograste’”.
¿También regresaste al restaurante donde trabajaste?
“Estaba la señora, me comí un almuercito ahí, me abrazó, me dijo: ‘Mi hijo, lo veo bien, lo veo fuerte’. Yo estaba todo flaco. Imagínate, era una locura porque, te digo, era una colita y un pan, un yogurcito de esos de 15 centavos que venden, el pan. Difícil ir a entrenar y a jugar. Era una cosa muy difícil en época de pandemia”.
¿Le llevaste una camiseta a la señora?
“Sí, sí, sí. Le dejé. Le dije gracias porque tal vez no me dio plata, pero me dio comida. Entonces sí, sí, yo muy agradecido por siempre con la señora.
Por eso te digo, a veces uno en la vida observa para atrás y uno a veces dice: ‘Tienes que ver atrás ni para impulso’. Mentira. A veces es importante regresar a ver atrás para entender todo lo que has logrado en base a tu esfuerzo y a tu sacrificio.
Y es lo que yo hago muchas veces porque, como a toda persona, a veces un poco la fama como que a todos... y yo cuando ya me siento medio así, digo, solito te bajan. Pongo a ver fotos viejas”.
Tus padres podían ayudarte, pero permitieron que vivieras ese proceso. ¿Qué te decían?
“Ellos me decían: ‘Puedes regresar a Quito, aquí vemos qué pasa’, o puedes entender el valor del trabajo y el sacrificio”.
¿Y lo entendiste?
“Lo reentendí”.
¿Cuál ha sido el momento más grato de tu carrera?
“Con Emelec. Ese fue el momento más grato”.
¿Se te vino a la cabeza todo lo que habías pasado cuando finalmente tuviste esa oportunidad?
“Sí, sí, definitivamente, definitivamente. Yo venía hasta de un año sin atajar. Igual no había atajado porque estuve en el Manta, me lesioné y en el pulso ya me lo ganó Zambrano, me ganó el puesto y normal, entendible.
Y ahí se da esta oportunidad de venir y venía sin ritmo, sin nada y estuve prácticamente seis meses solo entrenando. Pedro venía muy bien hasta que se dio.
Yo creo que los tiempos de Dios son perfectos y él dijo: ‘Toma, vamos a ver de qué está hecho’. Y se dieron las cosas bien, no me hicieron gol, una que otra intervención.
Yo, a mí me gusta gritar los goles porque el estadio, la euforia y todo. Terminé con dolor de cabeza, me acuerdo, de gritar. Entonces sí, grato el debut con Emelec”.
¿Qué te dice Pedro Ortiz en estos momentos? ¿Te da algún consejo?
“Sí, sí. Pedrito es chévere. Conmigo hemos hecho buena comunicación, buena compañería, buena amistad. Obviamente somos gente que sabe que estamos peleando un puesto, pero siempre con el respeto, con honradez.
Ser honrado, íntegro. Entonces, bien con Pedro, bien. O sea, yo le corrijo a veces a él, él me corrige a mí”.
¿Terminas contrato con Emelec a final de año?
“Sí, sí, termino este diciembre acá mi contrato”.
¿Han existido acercamientos de Emelec con intenciones de renovación?
“Sí, sí ha habido pequeñas conversaciones, obviamente, pero recién ahora porque salimos de la turbulencia que el club”.
¿Cómo ves el trabajo de la dirigencia actual?
“Sí, la verdad que son gente muy trabajadora”.
¿El presidente Jorge Guzmán suele ir a los entrenamientos y conversar con ustedes?
“Sí, suele ir, suele ir. Él sabe poner la cara”.
¿Es un presidente presente?
“Sí. Tampoco es que puede pasar metido ahí, pero siempre está al pendiente, está ahí, está apoyando, buscando obviamente los recursos.
Se ve porque hay gente administrativa también, por ejemplo, en Samanes, ellos tú los ves, están en un corre-corre buscando todo lo necesario para levantar la cosa. No es fácil. Creo que todo el mundo sabe la situación del club.
Pero sí, yo creo que ya existe una pequeña conversación. Hay que ver, obviamente, cómo avanza, cómo progresa y esperemos que, si Dios lo permite, pues todo se encamine para bien”.
Para cerrar, ¿qué mensaje le dejas a la hinchada azul?
“Hincha azul, de verdad, muchas gracias porque me han hecho llegar su apoyo por redes y más que nada por lo que hicieron el día lunes, porque sé que no es fácil un lunes en la noche ir al Capwell y alentar como lo hicieron.
De verdad que ustedes han hecho que acá se sume un hincha más. Así que muchas gracias y esperemos, esperemos que esa Sudamericana nos llegue para todos. Abrazos”.