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En el encuentro que cerraba esta jornada futbolística del sábado, el Centro Deportivo Olmedo recibió la visita de Espoli por el marco de la primera fecha de la Copa Credife 2010 en el estadio Olímpico de Riobamba. El ‘Ciclón’ soplaba fuerte pero el ‘Gallito’ cantó antes del final, al final de los noventa minutos terminaron empatados a uno por bando.
Un escenario deportivo más donde la lluvia conspiró en contra del buen juego, pese al buen drenaje que tiene el estadio Olímpico de Riobamba, el agua fue una de las trabas para que los jugadores no puedan mostrarse al 100%.
Primer Tiempo
Los quince primeros minutos fueron suficientes para que el Olmedo consiga inclinar la cancha, el elenco riobambeño era dueño del campo y pelota sin hacer mucho esfuerzo, ante un equipo visitante que llegó a defenderse desde el arranque.
Auspicioso debut de Barrientos
Lo más peligroso que tuvo el equipo local fue el auspicioso debut de Juan Manuel Barrientos que con sus pinceladas generó posibilidades que no fueron aprovechadas por los delanteros Omar Andrade y Danny Vera que a ratos ni se lo sentía en el terreno de juego.
El arma fundamental del Olmedo y la mayoría de los equipos en este arranque de torneo ha sido la media distancia, probar desde afuera con cancha y pelota mojada siempre generará peligro sobre los previos de cualquier arquero. El juvenil del ‘Ciclón’ Jacob Murillo, probó desde afuera y exigió a Villafuerte en un par de ocasiones sin mayor fortuna.
Al fin llegó Espoli
Recién pasada la media hora llegó la primera ocasión de peligro para el equipo que dirige el ecuatoriano Carlos Calderón, un centro de Francis Fulton desde la banda derecha y un mal cierre de Elvis Bone permitieron a Quillupangui aparecer solo dentro del área, sin embargo por centímetros no pudo conectar la pelota frente a Robinson Sánchez.
A pocos minutos del final de la primera contienda Olmedo volvió apretar el acelerador, un tiro de esquina de Barrientos y un flojo rechazo de la zaga policial, le permitió al volante argentino enviar nuevamente un centro llovido al área, en el segundo palo apareció de manera solitaria Hernán Silva y con cabezazo fuerte abajo exigió a Villafuerte quien ahogó el grito de gol con una gran reacción.
Segundo Tiempo
Para la etapa de complemento los entrenadores vivían dos situaciones distintas, Otermín muy contento con el accionar de sus dirigidos le dio la confianza a los mismos elementos incluido el juvenil Murillo de buen nivel, mientras que Carlos Calderón no perdió mucho tiempo y envió al terreno de juego a Lenin de De Jesús Borja con el fin de tener mayor peso ofensivo.
La tónica del partido no sufrió mayores cambios en sus primeros instantes, sin embargo con el transcurso del tiempo Espoli se fue dando cuenta que podía llegar por el costado de zurdo y de a poco el encuentro fue ganando en intensidad.
Villafuerte y el palo salvaron al ‘Gallito’
A los 52 minutos un tiro libre de Juan Manuel Barrientos generó la primera emoción del segundo tiempo, desde el sector izquierdo del terreno de juego la pelota cayó sobre los previos del arco de Espoli y cuando la pelota se colaba por en ángulo superior izquierdo, la gran reacción de Villafuerte, su manotazo y el vértice, salvaron a la visita de la caída.
Espoli dejaba más espacios pero era por el simple hecho de que su entrenador se había dado cuenta que podía conseguir un mejor resultado si se le proponía, es así como Freddy Nazareno, amo y señor del flanco zurdo, empezó a desbordar y pisar el área con mayor frecuencia.
El gol estaba en la banca
Sin embargo justo cuando Espoli estaba en su mejor momento, una gran jugada por el centro y un pase preciso de Danny Vera, le permitieron al recién ingresado Alejandro Banegas definir sobre la salida de Villafuerte decretando el 1-0.
Con el gol olmedino y la confianza que fue ganando el equipo dentro del terreno de juego, a Espoli se le hizo muy difícil retomar el nivel que había empezado a levantar, su entrenador envió de inmediato a Marvin Cortez y Edison Gallardo para tratar de contrarrestar el golpe sufrido.
Pero era Olmedo quien seguía intentando mientras Espoli se trataba de volcar por un sólo costado, un saque largo del arquero Robinson Sanchez le permitió a Omar Andrade pisar el área al minuto 60 y rematando cruzado venció la estirada del arquero, sin embargo la pelota pasó muy cerca y no ingresó al arco.
Se la perdió Nazareno
Cinco minutos más tarde Edison Gallardo avisaba que había ingresado con las pilas puestas, un pase al vacío permitió al hombre más peligroso de Espoli, Freddy Nazareno, ganarle las espaldas a una lenta defensa y picar la pelota ante la salida de Robinson Sanchez y cuando la gente se preparaba para cantar el empate, el balón se fue a perder por la última raya.
El palo le negó la segunda a Banegas
Ya quedaban ocho minutos para el final y un tiro libre ejecutado magistralmente por Alejandro Banegas estuvo muy cerca de convertirse en la segunda personal y de su equipo. El remate que buscaba el segundo palo rozó el vértice y se salió desviado.
Espoli no se daba por vencido
Se jugaba el minuto 89 cuando el paraguayo Gustavo Cañete, recogió una pelota en los previos del área contraria, se tuvo fe y con tremendo cañonazo exigió a Robinson Sánchez que con volada espectacular ahogó el grito de gol.
El que la sigue, la consigue
Justo cuando se acababa de salvar Olmedo en una jugada que hizo pensar que no había manera de dejar escapar los tres puntos, un minuto después un centro de Edison Gallardo fue empalmado por Lenin De Jesús con una media tijera y casi cayendo al piso le hizo un hueco al arco de Sánchez para decretar el agónico empate.
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